lunes, 3 de enero de 2011

BOLETÍN DIGITAL ENERO-2011


BALANCE MEDIOAMBIENTAL DEL AÑO 2010 EN EL PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA Y SU ENTORNO






La recuperación natural de una de las lagunas del histórico Humedal Baíco es destacado como uno de los acontecimientos medioambientales más relevantes del año que termina en nuestra zona. Su catalogación y protección, también como una de las asignaturas pendientes con las que termina el año


Como en anteriores ejercicios, hemos efectuado un Balance Medioambiental del año 2010 del Parque Natural Sierra de Baza y los municipios de su entorno, el que aún cuando arroja un resultado moderadamente positivo -y más teniendo presente la globalizadora crisis económica que ha invadido los más diferentes estamentos y sectores de la producción, también la vida de tantas personas y familias, a la que no ha sido ajena nuestro territorio- cerramos el año quedado asignaturas pendientes o teniendo que apuntar en el debe alguna que otra actuación negativa, como vamos a intentar analizar con la mayor objetividad posible en esta breve reseña.


La climatología, que tanto condiciona la vida animal y vegetal de la fauna silvestre y vegetación natural, también las economías agrícolas y ganaderas, como es fundamentalmente la de esta zona, nos ha acompañado este año, con una temporada muy copiosa de lluvia y nieve en las cumbres en los primeros meses del año, lo que ha permitido poder continuar con la recuperación natural de muchos de los manantiales y acuíferos que se secaron en el verano del 2008, pese a que el verano del año 2010 ha sido muy seco. Lo que no se ha recuperado y podemos certificar su muerte es el histórico manantial de la Fuente de San Juan, que sigue seco, como fruto de una de las mayores agresiones medioambientales a nuestro patrimonio natural y que ha pasado ya a la historia más triste de la ciudad de Baza de esta generación, con la negativa gestión al frente de la Comunidad de Regantes de la Fuente de San Juan de una presidencia que demostró velar e importarle bien poco la preservación de los valores naturales de nuestro patrimonio hidrológico, permitiendo la irreversible desecación de este histórico acuífero natural (el segundo en importancia de la Comarca de Baza, tras la Siete Fuentes) por su irracional sobreexplotación.

También permitió esta buena climatología del año 2010 que se recuperaran unos históricos humedales, las lagunas salobres del Humedal de El Baíco en la Hoya de Baza, que habían permanecido latentes, cubiertos por la tierra que se vertió sobre la laguna 40 años atrás con la intención de desecarlos y ganar estos terrenos a las prácticas agrícolas, lo que no había conseguido eliminar este humedal, aun cuando había pasado desapercibido en los últimos años y estaban aparentemente secos. De modo que la tierra siguió mamando agua de modo natural, la que era artificialmente eliminada del lugar, mediante canales de drenaje que sacaban el agua del paraje. Pero como si la naturaleza quisiera recuperar lo que es suyo, esta primavera se manifestó este humedal, con toda su magnitud y vida, siendo rápidamente colonizado por una fauna encantada de haber encontrado un lugar tan idílico como éste y para cuya puesta en valor se ofrecían importantes posibilidades medioambientales, turísticas y recreativas para nuestra deprimida zona, pero termina el año sin conseguir ningún compromiso efectivo para su puesta en valor y definitiva recuperación, desaprovechando el hombre -hasta ahora- una oportunidad histórica de recuperar para nuestra zona lo que hace unos años el hombre también quitó.

En este mismo apartado de lo más negativo lamentar la falta de implicación de los municipios del Parque y de la propia Diputación Provincial de Granada en la gestión sostenible de nuestros recursos naturales, que nos parece no se han dado cuenta aún de las posibilidades de generación de empleo y riqueza que tienen para el territorio la puesta en valor de nuestro patrimonio natural y siguen viviendo de espaldas, no solo a nuestra sierra, sino igualmente a nuestros valores y recurso naturales, tales como la Hoya de Baza, con su singular paisaje, o el Pantano del Negratín y su entorno, desaprovechando las enormes posibilidades que los mismos tienen para el turismo sostenible o la educación medioambiental, con la correlativa posibilidad de creación de empleo en una época tan necesitada de ello, cerrándose el año sin ninguna concreta iniciativa medioambiental que haya visto la luz de manos de estas administraciones en el año que termina.

Dentro de los logros, destacar como se ha continuado con la recuperación de la masa forestal, manteniéndose la entresaca selectiva de la masa de pinar de reforestación, que presenta una densidad altísima, de hasta 3.000 pies/ha. cuando la superficie óptima para cumplir un monte unas funciones ecológicas y de biodiversidad idóneas se estiman en 500 - 800 pies/ha., y ello con la idea de ir dando cabida a otras especies climácicas más idóneas, particularmente encinas, recuperando la vegetación tradicional del monte mediterráneo que no es propia y que por una errónea gestión medioambiental se eliminó en la década de los años 50 a 70 del pasado siglo para plantar bosquetes de monocultivo de pinos.

También se ha mejorado importantemente la infraestructura de la red de caminos y pistas forestales del Parque, continuándose con la contención de taludes en las pistas y caminos, así como con el acondicionamiento de sifones, al tiempo que se ha continuado con el mantenimiento de cortafuegos y balsas para el almacenaje de agua, dentro de los fines preventivos de conservación de la masa forestal. También parece que se ha controlado la grave plaga producida por la oruga de la procesionaria del pino en 2009, que afectó a unas 15.000 has. y de ellas, de modo muy importante, a más de 5.000 has. Gracias a los tratamientos selectivos que se han efectuado en unas 12.000 has del Parque Natural, habiendo demostrado los pinos de la Sierra de Baza una magnífica capacidad para recuperarse de esta dañina plaga

Y cerramos el año con varias buenas noticias para nuestra fauna, de la que nos ocupamos de forma destacada en las noticias de este mes, que vienen de la mano de los fructíferos resultados que parecen haber dado los programas de seguimiento de aves y mamíferos, en cuanto al primero se han localizado 4 ejemplares macho de alondra de Dupont o ricotí (Chersophilus duponti), una cita que adquiere especial significación en cuanto que estando bien documentada esta especie en las estepas de la Hoya de Baza, desapareció de la misma hace algunos años, como también destaca dentro del apartado de las aves la localización de 4 parejas de águila real, lo que pone de manifiesto las buenas condiciones naturales que tiene este macizo montañoso para esta rapaz y como se ha podido recuperar del mazado que supuso el envenenamiento de una pareja hace dos años, encontradas en la zona de Beneroso. En el apartado de seguimiento de mamíferos, se ha destacado la localización de una importante colonia del murciélago orejudo gris (Plecotus austriacus), una especie protegida y catalogada de interés comunitario y se ha constatado como continúa la favorable expansión de la población de la cabra montés en el Parque Natural Sierra de Baza, estimándose ya en torno a 600 los ejemplares que campean por las zonas rocosas y más escapadas del Parque, como parece haberse estabilizado la población de ciervos en torno a los 1.800 ejemplares, lo que supone una densidad media de 3,67 ejemplares/Km2, con un buen equilibrio de sexos y edades.

Un año lleno de logros y buenas noticias medioambientales para nuestra zona, pero también con sombras y particularmente una clara falta de implicaciones con la efectiva puesta en valor de nuestro patrimonio natural, con su gestión sostenible, la mayor asignatura pendiente con la que se cierra el año.


La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA



Más información en la revista digital de enero-2011

Boletín Mensual núm. 139. Año XIII. Enero-2011





















miércoles, 1 de diciembre de 2010

BOLETÍN DIGITAL DICIEMBRE-2010

ESPECIAL XIV SAFARI FOTOGRÁFICO PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA






Participante en el XIV Safari Fotográfico Parque Natural Sierra de Baza fotografiando el amanecer desde la Sierra


Los días, 5, 6 y 7 del pesado mes de noviembre, ha tenido lugar el XIV Safari Fotográfico Parque Natural Sierra de Baza, una actividad que viene organizado la Asociación Proyecto Sierra de Baza desde el año 1996, de forma ininterrumpida, en ediciones de primavera y otoño, que se van alternando sucesivamente, y que se ha consolidado, por méritos propios, con un especial prestigio dentro de la llamada fotografía activa de naturaleza, una modalidad deportiva en la que se conjugar y compenetran perfectamente la afición a la fotografía con el conocimiento y salidas a la naturaleza, de esta interesante actividad deportiva, que se asimila al tradicional deporte de la caza y del que se diferencia básicamente en que se sustituye la escopeta de caza por la cámara fotográfica.




En la cita de este año han participado 87 fotógrafos de naturaleza, procedentes de cinco provincias de las zonas de Levante y Andalucía, que cubrieron todas las plazas previstas a las pocas horas de abrirse las inscripciones, siendo el tema central y obligado de la presente edición el Bosque de Ribera, ecosistema que constituye una singularidad ambiental y paisajística dentro del marco biogeográfico general del territorio en que se localiza, estando particularmente condicionado por la mayor disponibilidad de agua respecto de las áreas no ribereñas, lo que se traduce en la presencia de unas formaciones vegetales intrazonales, en la que la humedal edáfica de su entorno condiciona y determina la presencia de una vegetación peculiar o muy distinta del entorno por el que discurre, con una alta biodiversidad, tanto desde el punto de vista botánico como faunístico, dando cobijo a un amplia fauna de micro y macroinvertebrados, anfibios, reptiles aves o mamíferos, lo que han sido los objetivos de caza de la presente edición, en la que la arquitectura popular de lugares singulares de este espacio protegido como la Cañada del Gitano o la aldea de El Tesorero, han tenido también un papel muy destacado.



En la presente edición de nuestra revista digital, se incluye una importante reseña a esta actividad, publicando una selección de las mejores fotos de este XIV Safari Fotográfico Parque Natural Sierra de Baza, así como los resultados de la encuesta realizada entre los participantes sobre la actividad, una actualización de nuestro reportaje sobre el Safari Fotográfico, que incluye las valoraciones de Carlos Sanz como miembro del jurado de reconocido prestigio, además de un interesante reportaje fotográfico del acto del clausura y entrega de premios del que es autor el fotógrafo y colaborador de nuestra revista digital Roberto Travesí. Son casi 100 fotos nuevas las que hemos incorporado este mes a nuestra revista digital, para cuya preparación el equipo de redacción hemos tenido que realizar un importante esfuerzo editorial, que esperamos y nos gustaría fuera de vuestro agrado.



La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA


Má información en la revista digital de diciembre-2010
Boletín Mensual núm. 138. Año XII. Diciembre-2010







jueves, 18 de noviembre de 2010

BOLETÍN DIGITAL NOVIEMBRE-2010

SINGULARIDADES DE LOS BOSQUES DE RIBERA EN LA IBERIA MEDITERRÁNEA

Bosque de ribera en la Sierra de Baza en el otoño 2010


--------------------------------------------------------------------------------

El medio ribereño constituye una singularidad ambiental y paisajística dentro del marco biogeográfico general del territorio en que se localiza, estando particularmente condicionado por la mayor disponibilidad de agua respecto de las áreas no ribereñas. La propia humedal ambiental propia de estos ecosistemas, o la diferencia de temperatura con respecto a entornos más próximos (microclima) hacen de estos lugares auténticos santuarios de la biodiversidad animal y vegetal, lo que se acentúa en el medio ripario mediterráneo, donde la mayor aridez del entorno dominante hace que las variaciones de humedal freática que original la proximidad de un curso de agua adquiere una especial significación, al producirse en un marco climático general caracterizado por la sequia estival, de modo que permite que prosperen en este territorio formaciones vegetales caducifolias propias de ambientes eurosiberianos más húmedos. La consecuencia de todo ello es que las riberas constituyen formaciones vegetales intrazonales, en las que pese a su reducido tamaño su función diversificadora de un territorio es muy elevada, tanto desde el punto de vista botánico como faunístico tanto de micro como de macroinvertebrados, anfibios, reptiles aves o mamíferos. Alojando a especies propias de zonas húmedas, pero también de otros hábitats. Así se ha dicho que un soto bien conservado cuenta, como mínimo, con el doble tanto de especies como de ejemplares, con respecto a las zonas más próximas. Cifra que se puede multiplicar por diez en las zonas secas de la región mediterránea, donde estos lugares constituyen auténticos refugios de biodiversidad. Verdaderos oasis.


Si a todo ello unimos las funciones de corredores biológicos que estos lugares desempeñan o los efectos paisajísticos que un soto o ribera bien conservado tiene en nuestra percepción de un lugar o los beneficios de todo tipo asociados al mismo, podemos hacernos una somera idea de las singularidades y valores que tienen los bosques de ribera en la España meridional, en lugares como el Parque Natural Sierra de Baza, pese a la pequeña superficie de cobertura de su territorio. Unos lugares que ahora, en otoño, están en su plenitud cromática, rebosantes de vida, con una impresionante cosecha de frutos otoñales, a la que acuden las aves y mamíferos para alimentarse y prepararse para los próximo invierno que se aproxima. Es por ello por lo que os invitamos a acercaros estos días a nuestros bosques de ribera, con el respeto a un ecosistema tan frágil como bello, que merece.


La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA

Boletín Mensual núm. 137. Año XII. Noviembre-2010


http://www.sierradebaza.org/principal_10-11/principal_10-11.htm


















domingo, 3 de octubre de 2010

BOLETÍN DIGITAL OCTUBRE-2010


LOS COLORES DE LA NATURALEZA

Estamos en octubre y el otoño se ha consolidado ya de modo definitivo en nuestras sierras y montes, una estación meteorológica, que no pasa desapercibida en la Sierra de Baza, donde adquiere su paisaje una especial belleza y relevancia en estas fechas, por el cromatismo que adoptan los caducifolios con el cambio de colores en la fase previa a la caída de la hoja, de forma que los tonos amarillos, rojos y ocres, ponen la nota de color en el paisaje, que parece adquirir vitalidad y fuerza, cuando hasta hace poco nos parecía monocromático, dominado por los colores verdes.



Pero también es época de aparición de los frutos otoñales, carnosos o secos, que constituyen deliciosos y nutritivos alimentos tanto para los humanos como para los animales, que dependen en gran medida de ellos para su supervivencia y en estos días las bellotas, las zarzamoras, el majuelo, los escaramujos de los rosales silvestres, los ciruelos, y los demás frutos silvestres, también contribuyen a poner luz y color en nuestros bosques, que parecen llenarse de color, pero al mismo tiempo de vida, a la que también acude nuestra fauna silvestre, con esos multicolores y siempre juguetones pajarillos, poniendo el sonido a tan incomparable marco natural, como protagonistas más visibles, aunque los mamíferos, más huidizos y recatados ante la presencia humana, también están presentes y con un poco de atención podemos encontrar al menos sus rastros, que delatan su visita nocturna al lugar, a resguardo de la presencia humana.

Son unas jornadas para asistir a nuestros campos y montes, sin prisas, con mentalidad observadora, atentos a captar los colores, sonidos y también los olores del otoño. Su vida, en suma. Una estación para disfrutarla, antes de que nos lleguen los fríos días invernales y tengamos que ponernos a recaudo en nuestras casas, de sus inclemencias, así que desde aquí ¡¡nuestra invitación para vivir el otoño estos días, antes de que pase!!

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA

Boletín Mensual núm. 136. Año XII. Octubre-2010


viernes, 3 de septiembre de 2010

BOLETÍN DIGITAL SEPTIEMBRE-2010

Álamos negros (Populus nigra) en la Sierra de Baza


LOS ÁRBOLES Y EL HOMBRE

Desde nuestros orígenes hemos estados unidos a los árboles; de los árboles se cuenta que descendimos cuando nuestros primeros ancestros comenzaron a separarse de nuestros orígenes homínidos. Después, comenzamos a depender de ellos y a utilizar los árboles, haciéndolos nuestra casa o utilizándolos para construirlas, sirviéndonos de ellos para calentarnos, para hacer las herramientas -incluso las de guerra- con las que servirnos para obtener nuestros alimentos y útiles más básicos, incluidos los primeros medios de transporte, que eran hechos con árboles (carros y barcos), para comer sus frutos o utilizar sus hojas como lecho o cama, incluso como alimento y ramoneo de las especies domésticas. Podemos decir, sin temor a equivocarnos que sin los árboles el hombre no hubiera llegado a donde estamos hoy y a ellos debemos cuanto somos... Ésta importancia de los árboles ha sido reconocida y valorada por las distintas culturas desde la antigüedad y podría escribirse un libro, como hizo Ignacio Abella con su obra “La Magia de los Árboles” una obligada referencia cuando se habla de estos singulares seres vivos de nuestro planeta.


Pero hoy en día, aún cuando está unánimemente admitido que de la continuidad de la existencia de los árboles sobre la Tierra depende no sólo la nuestra, como especie, sino la de los demás seres vivos que habitan este planeta, la triste realidad es que nuestro afán consumista, la falta de valores espirituales, nuestro materialismo, en suma, nos hace sentirnos tan superiores que nos aparece que estamos por encima de los árboles, cuando dependemos de ellos y un ilustrativo ejemplo puede ser la incontrovertible realidad del cambio climático que estamos viviendo en nuestro planeta, a un ritmo más acelerado de la peor de las más pesimistas previsiones de hace unos años, como se pone de manifiesto en los rigurosos análisis científicos que se publican en Nuestra Web Recomendada de este mes. Y gran culpa de esta situación de deterioro del planeta la tiene la irreconciliable lucha que ha emprendido una importante parte de la población humana contra los árboles, a los que tala y deforesta, sin miramientos ni consideraciones, sin tener presente que como dice un proverbio hindú “los árboles son los pilares de la tierra que sujetan el cielo, si lo quitamos el cielo caerá sobre nosotros” [en forma de torrenciales lluvias, como está sucediendo estos días en gran parte del planeta].

Quizá sea el momento de que todos nuestros responsables políticos, que son los que al final tienen las decisiones e iniciativas, tomen la definitiva conciencia de que no se puede eliminar más de estos pilares que sujetan el cielo, que es necesario recomponer con urgencia los que irracionalmente se han eliminados, de otro modo nuestra casa terrenal, puede desmoronarse sobre todos nosotros de forma irreversible.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA

Boletín Mensual núm. 135. Año XII. Septiembre-2010









viernes, 30 de julio de 2010

BOLETÍN DIGITAL AGOSTO-2010


Atardecer de luna llena en la Sierra de Baza



LA HUELLA ECOLÓGICA


La huella ecológica es un indicador ambiental de carácter integrador del impacto que ejerce una determinada comunidad humana –un país, una región o una ciudad, por ejemplo- sobre su entorno, considerando tanto los recursos necesarios como los residuos generados para el mantenimiento del modelo de producción y consumo de la comunidad. Su objetivo fundamental consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, compararlo con la biocapacidad del planeta. Consecuentemente es un indicador clave para la sostenibilidad del planeta. Y se concreta en "la superficie necesaria para producir los recursos consumidos por un ciudadano medio de una determinada comunidad humana, así como la necesaria para absorber los residuos que genera, independientemente de la localización de éstas áreas".

Se habla de "déficit ecológico" cuando una región no es autosuficiente, ya que consume más recursos de los que dispone. Este hecho nos indica que la comunidad se está apropiando de áreas productivas fuera de su territorio, o bien, que está hipotecando y haciendo uso de superficies de las futuras generaciones.

Dentro de este panorama, en los últimos años asistimos a una creciente preocupación por los problemas ambientales del planeta, dando la impresión de que se está produciendo un redescubrimiento de medio ambiente, entendido éste como nuestro patrimonio biológico, el entorno vital que nos rodea y en cuyo seno nacemos, vivimos y morimos, concienciación que ha ido aumentando por una pluralidad de razones, pero particularmente por la necesidad vital de pervivir como especie, alertados por los problemas de contaminación, extinciones de especies silvestres y alteraciones macrodimensionales del planeta, como es el célebre cambio climático, que por primera vez parece que comienza a tomarse en serio. Y es que el hombre -sin prácticas distinciones- parece que está tomando conciencia de que forma parte de la naturaleza, que no es su dueño y señor, y los excesos vividos han dejado al desnudo las estrechas relaciones de las personas con la naturaleza. Alertados, por citar un ejemplo, por estar superando, con crecer, el límite de autodepuración del planeta, por lo que se acumulan ya en nuestra atmósfera más gases de los que de modo natural pueden eliminarse. Aun cuando en el trasfondo de todo ello se encuentra el hecho de que hemos superado nuestra Huella Ecológica, que tenemos más necesidades más materiales de las que poseemos y somos capaces de producir de forma natural, que producimos más residuos de los que el planeta puede destruir de forma natural. Y las consecuencias de no poner freno a ello son evidentes: está en riesgo nuestro propio futuro como especie en este planeta. De aquí nuestra llamada al consumo responsable, a la atemperación de los residuos que generamos a los que el planeta puede autodepurar, a la adecuación de los consumos de nuestros recursos a nuestra producción, lo que es aplicable, como ilustrativo ejemplo, en épocas de crisis como ésta tan dura que estamos viviendo, a nuestras economías domésticas, en las que -como nuestra huella ecológica- se impone atemperar nuestros gastos a nuestras efectivas disponibilidades, si es que no queremos pasar factura en un próximo futuro.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA





jueves, 1 de julio de 2010

BOLETÍN DIGITAL JULIO-2010


Geranio de roca (Erodium rupicola). Una planta que se ha fotografiado en el Parque Natural Sierra de Baza esta primavera y que no había sido citada antes en este territorio.

LA FOTOGRAFÍA DE NATURALEZA Y SU CONTRIBUCIÓN AL CONOCIMIENTO DE LA BIODIVERSIDAD

En las últimas fechas asistimos a un interés creciente por todo lo relativo a la Biodiversidad, entendida ésta como la riqueza o diversidad en plantas y animales, que como tal representan un patrimonio natural y que aparece como resultado de la evolución, es decir, de un proceso histórico que aunque se nos manifiesta ahora se ha gestado en el tiempo, con unos efectos irrepetibles e irremplazables. El concepto de Biodiversidad se extiende a veces a la variedad genética de cada especie, lo mismo que la diversidad de ecosistemas y hábitats, pero en sentido estricto se refiere a las especies y subespecies (taxones).

El PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) especialmente desde el establecimiento del Convenio sobre la Diversidad Biológica que nació en la cumbre de Río en 1992, ha puesto un gran énfasis en la necesidad de, por un lado, establecer un sistemático recuento de las especies de seres vivos de nuestro planeta, pero sobre todo de conservar esta biodiversidad como un patrimonio necesario para un futuro sostenible. Se trata de un objetivo difícil de cumplir: en los más de 3.500 millones de años de historia de la vida en la Tierra, han aparecido y desaparecido muchísimas especies y se piensa que muchas de las especies actuales desaparecerán antes de que sean descritas por la ciencia, de aquí la llamada de atención que se viene produciendo para completar el conocimiento sobre nuestras especies. Lo que no es ni mucho menos una tarea sencilla y si se estima que en la Tierra hay actualmente entre 2 y 7 millones de especies diferentes, cifra que algunos cálculos disparan por arriba, sólo 1,75 millones de ellas tienen una descripción científica, de las que los grupos más numerosos son las plantas con flor (270.000 especies) y los insectos (unas 950.000 especies), si bien todos estos números también constituyen una estimación incompleta, porque aún no existe un inventario general de tales especies y lo que es más llamativo, se siguen localizando nuevas especies en lugares donde no habían sido detectadas, ni se tenía conocimiento de su presencia, lo que pone de manifiesto lo incompletos que resultan los conocimientos sobre la biodiversidad natural, pese a los números intentos de estudiarla.

En este aspecto son muy valiosos los trabajos de los naturalistas, aficionados y profesionales, que robándole tiempo al descanso, a su familia y dinero al bolsillo, vienen protagonizando una importantísima aportación para la Ciencia, con resultados a veces tanto o más importante que la de estudios becados y presupuestados, con resultados en muchos casos inciertos, aunque nosotros vamos a destacar el trabajo de miles (millones en el mundo) fotógrafos de naturaleza que vienen plasmando con sus instantáneas la biodiversidad vegetal y animal de nuestro planeta en condiciones de observación muy sacrificadas, pero con resultados, muy vistosos al tiempo que interesantes y pedagógicas para contribuir al mejor conocimiento de nuestra biodiversidad con sus instantáneas fotográficas, en muchas ocasiones tomadas tras largas horas de espera, aguantando el frío o el calor, en el interior de un hide, pero que nos permiten conocer, con unos valiosos testimonio gráficos, la biodiversidad y riqueza de un lugar, concienciando sobre su importancia y belleza al resto de la población.

Es precisamente de la mano de la fotografía de naturaleza, como se está profundizando y ampliando los conocimientos sobre la biodiversidad de las especies animales y vegetales en el Parque Natural Sierra de Baza, fotografiando y localizando nuevas especies, de las que no se tenía conocimiento de su presencia en este territorio, contribuyendo en suma al conocimiento de la biodiversidad. A la que os invitamos a participar, a que no dejéis de explorar, profundizar en la documentación y conocimiento de vuestros barrancos, charcas, ríos, valles y montañas, quizá os deparen también algunas sorpresas a muy pocos metros de vuestras casas, sin necesidad de acudir a bosques o islas tropicales en busca de nuevas formas de vida y localización de especies, y es que la imagen pueden ser un importantísimo aliado en la documentación y localización de especies de las que no se tenía constancia de su existencia en un territorio.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA