viernes, 7 de octubre de 2011

BOLETÍN DIGITAL OCTUBRE-2011

HOMBRES, ÁRBOLES Y CIUDADES



Construcciones humanas y árboles, perfectamente integrados en su entorno natural.

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A propósito de las masivas talas de árboles urbanos en que asistimos en algunas ciudades, para colocar en los lugares que ocuparon hierro y cemento, se escribe esta reseña en que se destacan los beneficios que recibimos de los árboles, de la unión espiritual que representan los árboles de nuestras ciudades con la naturaleza de la que procedemos, y de la necesidad de proteger a los árboles de nuestras ciudades, para no quedar convertidos en esclavos de su hormigón.

Mucho antes de que pudieran existir los primeros signos de vida humana sobre el planeta, hace unos 300 millones de años, ya cubrían la superficie de la tierra. Los árboles, unos de los seres vivos más antiguos del planeta, que han sido durante no pocos años ignorados y menospreciados, sin tomar conciencia de su verdadera importancia y valor. Se quemaban grandes extensiones para abrir tierra libre entre ellos, en la que cultivar la tierra, se talaban por miles para construir barcos y ciudades, sin preocuparse de su regeneración. Y el resultado no se hizo esperar y no solo se transformó el paisaje, sino que el suelo perdió fertilidad y lo que fue aun peor, se alteró el clima, haciéndolo más seco, con acentuación de los períodos sequía-lluvia, de modo que cuando llovía lo hacía de una forma torrencial que provocaba importantes erosiones, al haber desaparecido la cubierta vegetal que antes sujetaba la tierra y retenía el agua. Pero como estos efectos se manifestaban muchos años después, los presentes no recordaban lo que habían hecho los ausentes y como el hombre no tomó conciencia de la importancia de los árboles, hasta muchos años después, cuando lo hicieron, en muchos lugares era irreversiblemente tarde.

El hombre, que ha vivido de espaldas a los árboles, a los que solo ha medido por sus valores materiales como son la madera o los frutos que de ellos se obtenían, no ha deparado hasta fechas muy recientes en los beneficios paisajísticos, medioambientales o recreativos que estos seres vivos desempeñan en la vida. Así si las ciudades comenzaron a gestarse hace 7 u 8 mil años, la historia del diseño urbano tiene muy pocas referencias a la presencia y uso de los árboles en el escenario público y si bien tenemos constancia de la presencia de árboles en algunos jardines orientales de Egipto o Babilonia, no tenían representación significativa en las ciudades y pueblos de nuestras latitudes y en lugares como las ciudades medievales, rodeadas de altas murallas defensivas, no conocían espacios libres para las plantas y la única visión de los árboles y los bosques lo era por encima de las murallas, en los extramuros.

La relación árbol-ciudad cambia profundamente a lo largo del S. XVIII al manifestarse el influjo de la jardinería francesa, particularmente de los llamados Jardines de Versalles, planificados por André Lenotre entre 1661 y 1674, en los cuales el árbol es un elemento básico, dispuesto en esquemas geométricos, que sugieren el dominio del hombre sobre la naturaleza. Si bien es a final S. XIX y a lo largo del S. XX cuando se produce la masiva migración de la población rural y agrícola a las urbes, cuando el hombre comienza a adoptar una ética hacia los árboles, en la cual, junto al impacto físico de sus incuestionables bondades, se une una trascendencia espiritual que nos sirve de eslabón de unión con nuestros orígenes naturales. Por ello cuando se rompe este vínculo de unión del hombre con los árboles, también se hace con la naturaleza y quedamos encadenados a las ciudades, como esclavos de ellas, sin nada que nos una a la naturaleza de la que procedemos.

La presencia de árboles en una ciudad no solo es, por tanto, un beneficio estéticamente perceptible y agradable, como resulta incuestionable, sino una necesidad vital de unión del hombre con la ciudad y de esta con la naturaleza de la que procedemos.

Se decía como una de las conclusiones del Congreso Bionatural 2006, con plena vigencia cinco años después, que “No puede haber conservación sin desarrollo, ni desarrollo sin conservación” y es la conservación de los árboles de nuestra ciudad, de los eslabones que nos unen con la naturaleza, donde radica la propia supervivencia de nuestras ciudades, su desarrollo, por lo que podemos concluir indicando que si permitimos la desaparición de los árboles de sus calles, quedaremos encadenados de su cemento.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA



Más contendios e información en la revista digital de octubre-2011, núm. 148. Año XIII:














viernes, 9 de septiembre de 2011

BOLETÍN DIGITAL SEPTIEMBRE-2011

REDESCUBRAMOS NUESTRO ENTORNO NATURAL MÁS PRÓXIMO


© Agustín Orduña

Garza real (Ardea cinerea) comiéndose un ejemplar adulto de Galápago leproso (Mauremys leprosa), incluido su caparazón.

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Cuando el verano está próximo a su fin, y nos dirigimos hacia el final de un ciclo biológico para muchos seres vivos, el otoño, manifestado de un modo espectacular en los árboles caducifolios, es una época en la que también comienza el curso escolar, lo que a su vez es una nueva etapa de la vida humana. Es por ello por lo que en la revista digital de este mes, hemos querido invitaros a que asumáis nuevos retos y os aproximéis a vuestros entorno natural más próximo, “abriendo los poros de vuestros sentidos”, sin prisas y con una mentalidad receptiva y observadora, con lo que posiblemente redescubráis nuevas sensaciones o vivencias de nuestro entorno natural más próximo, y ello desde el convencimiento de que pocas experiencias pueden ser tan estimulantes para el desarrollo de las capacidades intelectuales y afectivas como el contacto con el mundo natural, al estar demostrado que estas prácticas despiertan nuestra capacidad perceptiva y favorecen la adquisición de habilidades para observar e interpretar los fenómenos naturales, a los propios seres vivos que lo habitan, o a los objetos y accidente geográficos que los conforman y que gestan una serie de acontecimientos naturales, los que tienen lugar en el mismo, mucho más cerca de nosotros de lo que podamos imaginarnos, aunque nos suelen pasar desapercibidos en toda su dimensionalidad e importancia, como se pone de manifiesto de forma elocuente con la imagen que ilustra este comentario: una Garza real (Ardea cinerea) comiéndose un ejemplar adulto de Galápago leproso (Mauremys leprosa), incluido su caparazón, una conducta que no se había descrito hasta ahora en el mundo natural –al menos nosotros no tenemos conocimiento de ello- y que ha ocurrido en nuestro entorno natural, muy cerca de la ciudad de Baza, lo que ha sido testimoniado gráficamente, y que nos ilustra que muy cerca de nuestros lugares donde vivimos pueden estar ocurriendo fenómenos y conductas naturales singulares, que si no nos detenemos ante ellas para percibirlas. pueden pasar desapercibidas.

Esta experiencia para redescubrir nuestro entorno natural más próximo, aun cuando puede y debe encontrarse abierta a todos, son nuestros hijos, los niños, los principales destinatarios y beneficiarios con ella. Promover la curiosidad en torno a la naturaleza ayudará a los niños a ejercer y desarrollar capacidades y hábitos que caracterizan el pensamiento racional: escuchar y dialogar comprensivamente; formular dudas y preguntas pertinentes e imaginativas; observar con interés creciente y elaborar después conclusiones fundamentadas; habituarse a demandar explicaciones congruentes y convincentes sobre los fenómenos y acontecimientos del entorno. A partir del contacto progresivamente reflexivo con el medio natural los niños pueden alcanzar otros logros formativos y así adquirirán una disposición hacia la protección y el cuidado del medio natural, porque entenderán que nada en el mundo natural es caprichoso o arbitrario, sino que todo es el resultado de una histórica evolución y adaptación a la supervivencia, por ello es difícil de restaurarlo cuando su equilibrio es alterado y que su deterioro puede repercutir en la salud humana, al formar el hombre parte importante de este medio natural, el que debemos intentar seguir redescubriéndolo, no solo por los impagables beneficios que obtendremos, sino porque puede depararnos aún nuevos y sorprendentes descubrimientos, como el que comentamos sobre la conducta depredadora de la Garza real sobre el Galápago leproso.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA

Más contendios e información en la revista digital de septiembre-2011, núm. 147. Año XIII:

sábado, 30 de julio de 2011

BOLETÍN DIGITAL AGOSTO-2011

EL SILVESTRISMO Y SU INCIDENCIA EN LA POBLACIÓN DE AVES SILVESTRES


Macho de Pardillo (Carduelis cannabina) uno de los fringílidos que se cazan para silvestrismo

Dentro de las noticias de este mes, nos ocupábamos del silvestrismo, esto es, la captura de especies como jilgueros, verderones y pardillos para su adiestramiento para el canto, cría e hibridación en cautividad con otras especies, práctica que ha denunciado la SEO/BirdLife, contraviene la Directiva 2009/147/CE, relativa a la conservación de las aves silvestres, en la que se prohíbe, con carácter general, la captura de cualquier especie de ave, excepción hecha de las recogidas en el Anexo II (aves cinegéticas) o en el Anexo III (especies sujetas a comercialización), lo que se señala no es el caso de los fringílidos, que, en consecuencia, no deberían poder ser capturados con fin alguno.

La organización conservacionista se basa para llegar a estas apreciaciones en un interesante trabajo que ha hecho público y que ha efectuado por encargo del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para analizar y aportar una primera aproximación científica y de interpretación jurídica que ayude a establecer niveles cuantitativos en la captura de fringílidos, y dar así cumplimiento al artículo 57 de la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, así como a la Directiva Aves.

En el informe, al que ha tenido acceso Proyecto Sierra de Baza, se hace un pormenorizado balance de las capturas mínimas autorizadas por especie entre los años 2003 y 2007 en que se centra el estudio estadístico, pone de manifiesto como es muy alto el número de permisos concedidos para llevar a cabo esta actividad durante los años estudiados que van de 16.439 en el año 2006 a 33.718 en el año 2005 con un promedio anual de 21.585 permisos, siendo Andalucía la comunidad que más autorizaciones ha concedido.

En el informe de SEO/BirdLife se destaca como la autorización de la captura de fringílidos vulnera la legislación europea, y ha solicitado a la Junta de Andalucía, al igual que a otras Comunidades Autónomas, la suspensión de estas autorizaciones, destacando como el elevado número de ejemplares que ya existen en cautividad –se capturan cientos de miles cada año- permite en estos momentos la cría sostenible y el suministro de aves a los silvestristas sin temer los efectos de la consanguinidad, por lo que consideran que no hay razones válidas para seguir depredando sobre las especies silvestres año tras año.

Por nuestra parte no vemos tampoco razones válidas para que se siga amparando este tipo de prácticas de caza, que ocasiona importantes daños –muchos de ellos irreversibles- en la población de aves de modo general, y no solo a las que son objeto de concreta captura, y es que en nuestros trabajos de campo, particularmente en la fotografía de aves en libertad, hemos podido constatar como en las fechas que se autoriza esta práctica (en el período estival del 10 de julio al 21 de agosto, inclusives) se solapan en muchas ocasiones con el período de una segunda cría en muchas aves, bien por que habiendo perdido la primera se lanzan a la segunda o por que las bondadosas condiciones naturales encontradas por la especie en ese concreto año los anima a una segunda nidada. Habiendo podido comprobar cómo los animales que han sufrido su captura por una red cuando se han aproximado a beber a un lugar, aun cuando sean posteriormente liberados, por no tratarse de alguna de las especies autorizadas, NO VUELVEN DESPUÉS A ESTE LUGAR MÁS, lo que puede suponer que si éste era el único punto de agua disponible en el lugar de cría, lo que es muy frecuente en entornos semiáridos como el sur y este de España, se tengan que marchar a otras zonas para sobrevivir, lo que implicará el abandono y con ello la muerte de su prole. O, casos aún más evidentes: ¿qué pasa con los hijos que están en el nido cuando es cazado el progenitor/es que los alimenta...?

El silvestrismo es un sistema de caza de fringílidos muy dañino para las aves, a las que se les pueden ocasionar también otros daños colaterales en su captura como fracturas, pérdidas de plumaje o muertes por infarto, ante la situación de estrés a la que se ve el ave al verse atrapada por una red, lo que desmiente -en gran medida- el lema en que se basan los defensores de esta práctica cinegética: "el silvestrismo una caza sin muerte". Sin contar los ejemplares que no soportan la cautividad y mueren. Por lo que nos unimos a la petición de que se prohíba este tipo de prácticas cinegéticas en el medio natural, al no existir razones científicas ni racionales que permitan se siga cazando estas especies silvestres de aves, con incidencia en el resto de especies, que tan beneficiosas son para el hombre.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA



Más contendios e información en la revista digital de agosto-2011, núm. 146. Año XIII:


lunes, 4 de julio de 2011

BOLETÍN DIGITAL JULIO-2011

EL CONEJO COMO ESPECIE CLAVE DE LA CADENA TRÓFICA Y SU RIESGO DE SUPERVIVENCIA

© José Ángel Rodríguez
Conejo fotografiado en su hábitat natural en una zona adehesada


El conejo es una de las llamadas especies claves o esenciales de la cadena trófica de la fauna ibérica, de modo que se ha estimado que en mayor o menor medida dependen de él unas cuarenta especies, por lo que se ha considerado a este animal como una especie básica en el conjunto de las especies que integran la fauna del monte mediterráneo, lo que supone que su desaparición o disminución puede afectar directa o indirectamente a las especies que dependen de él como alimento, tales como el grupo de los carnívoros, sin excepción, aves como las medianas y grandes rapaces diurnas y nocturnas o a reptiles como la culebra bastarda o la culebra de herradura o el lagarto ocelado, además del jabalí y del erizo (Erinaceus europaeus). Aun cuando el caso más llamativo es el del lince (Lynx pardinus), cuya alimentación básica está integrada en un 70/90 % por conejos, de forma que se ha considerado que la causa que más ha influido en la disminución de los linces, hasta colocarlos al borde de la extinción terminal, ha sido la disminución de la población de conejos por las plagas sufridas por este animal, a las que haremos más detallada referencia más adelante.

Una de las características más importantes del conejo, es la de su extraordinaria fecundidad y capacidad para reproducirse. De modo que se ha calculado que la descendencia de una sola pareja, que no tenga interferencias negativas para su desarrollo, puede alcanzar la increíble cifra de 1.848 individuos. Ello motivó que en el año 1952 un medicó francés, el tristemente famoso Doctor Armand Delille, inoculó el virus de la mixomatosis a unos conejos que al parecer producían daños en sus viñedos, transmitiéndose el virus de unos ejemplares a otros por los mosquitos y las pulgas de los propios animales. La enfermedad que se creó es de tal virulencia que se extendió rápidamente por toda Europa, detectándose su presencia en el norte de España en el año 1953 y en el sur en el año 1959. Tal fue la mortalidad que ocasionó la mixomatosis que en algunas comarcas murieron entre el 95 y el 100 por ciento de la población de conejos.

Cuando la población de conejos comenzó a recuperarse de este mazazo, hizo acto de aparición otra epidemia: la enfermedad vírica hemorrágica (EVH), producida por un virus también creado por el hombre, que fue descrito por primera vez en China y que en el año 1988 también fue detectado en España.

Las incidencias de una y otra enfermedad se complementan en el conejo, de modo que mientras que la mixomatosis afecta a los conejos de modo fundamental en los meses de calor, la EVH lo hace en los meses fríos. Entre ambas han reducido a un 10 % la población de conejos, que se han visto exterminados localmente de muchos lugares.

Una especie en riesgo de supervivencia y con ello las que dependen de él

La esperanza se encontraba puesta en una vacuna la llamada vacuna Mixoima-VP60 que actúa contra las dos enfermedades del conejo, que fue probada con éxito experimentalmente en la isla del Aire en Menorca, donde había censados una población de 300 conejos, siendo vacunos 75 individuos, destacándose en los informes de seguimiento como todos los conejos vacunados consiguieron la inmunidad frente a esta dolencia, mientras que en el 45 % restante se detectaron anticuerpos. Las pulgas y el contacto entre los propios animales actúan para la propagación de la vacuna de unos ejemplares a otros con un relativo éxito, lo que había despertado grandes esperanzas que ahora se han visto rotas, con la reciente noticia que hemos encontrado en los medios de comunicación especializados en información medioambiental y que se hacían eco de una rueda de prensa celebrada el pasado 27 de mayo en la sede de la Fundación Biodiversidad, en Madrid, haciéndose público en el transcurso de la misma un reciente dictamen de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, en el que se destaca como no se ha considerado viable esta vacuna por no estar asegurada su capacidad de transmisión de conejos vacunados a otro no vacunados, habiéndose descartado el empleo de la vacuna al considerar que es imposible vacunar individualmente, como sería necesario, a todos los conejos silvestres, aun cuando sí se ha comprobado que los vacunados quedan inmunizados ante la enfermedad, los que nos parece un avance tan importante como para no descartar ya su uso, si es que no hay otras razones inconfesables para que no se haya puesto ya en el mercado esta vacuna, y se permita que continúen muriendo miles, millones, de conejos todos los años con la grave incidencia en la cadena trófica que ello representa, sin darle una efectiva solución a esta gravísima problemática.


La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA

Más información en la revista digital de julio-2011, núm. 145. Año XIII

jueves, 2 de junio de 2011

BOLETÍN DIGITAL JUNIO-2011

LA RAREZA Y BELLEZA DE LA MARIPOSA BAZA (Euchloe bazae) PONE EN RIESGO SU FUTURA SUPERVIVENCIA

Podría pasar pronto al libro de los récords como la mariposa europea de más corta vida desde su descripción como especie hasta su próxima extinción total


Ejemplar de Mariposa Baza o puntaverdosa (Euchloe bazae bazae) fotografiada en su hábitat natural de la Hoya de Baza (Granada)
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En el pasado mes de mayo, la prensa provincial de Granada, informaba de como la patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza de Baza (SEPRONA), había sorprendido 'in fraganti' a un ciudadano de Italia, identificado como B. L. L., coleccionista de insectos y lepidópteros, que se había desplazado hasta la localidad bastetana para capturar con un utensilio con red, todas las mariposas que pudiese de una especie autóctona y endémica única en el mundo. El coleccionista italiano estaba en poder de catorce mariposas, de tres especies endémicas distintas, aunque la mayoría eran de la especie Euchloe bazae y también, había capturado varias de la especie de la mariposa Plebejus pylaon hespericus.

La mariposa Euchloe bazae fue descubierta para la ciencia por un entomólogo italiano llamado Fabiano en 1993 en España, teniendo lugar lo que se ha calificado como “el descubrimiento faunístico más sorprendente de cuantos han acontecido en Europa en los últimos años”: el hallazgo de varios ejemplares de lo que pensaron que era la mariposa norteafricana Elphinstonia charlonia, sólo citada en España en los desiertos volcánicos de Tenerife y Lanzarote, y que los estudios genéticos y morfológicos pusieron de manifiesto que era una especie endémica: la Mariposa Baza o puntaverdosa (Euchloe bazae) que en todo el planeta se localizaba tan solo en algunos de los terrenos esteparios de la Hoya de Baza, siendo su planta nutria la llamada oruga blanca (Eruca vesicaria).

Precisamente es la rareza de la Euchloe bazae, su reducidísima población mundial, y localización que se estima lo es en una zona inferior a los 2.000 Km2, ha colocado a esta especie en una situación de PELIGRO CRÍTICO para su supervivencia futura, hasta el punto de que se ha dicho que “podría pasar pronto al libro de los récords como la mariposa europea de más corta vida, desde su descripción como especie en 1993 hasta su extinción total”, algo que puede suceder dentro de no muchos años, si no se hace algo para evitarlo, al estar siendo objeto de la masiva recolección y caza la codiciada mariposa que ha generado todo un mercado especulativo en torno a su rareza en los ámbitos entomológicos y de coleccionistas, como se ha puesto de manifiesto con la noticia que comentamos y que suponía que este coleccionista se desplazara desde Italia a la Hoya de Baza en su búsqueda. Un hecho que lamentablemente no era novedoso en nuestra zona, de modo que hace algún tiempo ya habíamos dado la voz de alarma sobre el comercio ilegal de especies protegidas en la zona de la Hoya de Baza, un lugar con una alta biodiversidad de invertebrados, muchos de ellos endémicos, donde los coleccionistas estaban actuando con aparente impunidad, ante el general desconocimiento de sus valores.

En atención a la efectiva y constatada amenaza que pesa sobre esta singular especie por lo que consideramos que la catalogación que se contiene actualmente de esta especie en el “LIBRO ROJO DE LOS INVERTEBRADOS DE ANDALUCÍA”, como “VULNERABLE”, por la consideración de “La regresión de la planta sobre la que desarrollan sus larvas por efecto del sobre-pastoreo hace que la disponibilidad de hábitat sea un factor limitante para Euchloe bazae” la estimamos insuficiente, considerando que la especie debe de proponerse para catalogarse e incluirse en la Ley 8/2003 de 28 de octubre de la Flora y de la Fauna Silvestres de Andalucía, así como en el Catálogo Español de Especies Amenazas aprobado por Real Decreto 139/2011 de 4 de febrero, como “EN PELIGRO DE EXTINCIÓN”, proponiéndose al efecto al organismo competente por la administración autonómica andaluza, en uso de las facultades que se reconocen en el artículo 10 de la citada Ley. Lo que podría suponer que su captura o tenencia puede ser un delito penal contra la Flora y Fauna Silvestre, castigado con prisión, mientras que ahora esta misma conducta no pasa de ser una infracción administrativa tan solo sancionada con una multa, que es la que como máximo podrá imponerse al autor de los hechos que comentamos. De aquí nuestra llamada a las autoridades responsables para que revisen el grado de amenaza de esta especie y protejan en forma efectiva su supervivencia, garantizando tanto los hábitats adecuado para su desarrollo como controlando su indiscriminada captura y con ello contribuyendo a la futura supervivencia de esta singular y amenazada especie.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA



Más información en la revista digital de junio-2011, núm. 144. Año XIII

http://www.sierradebaza.org/principal_11-06/principal_11-06.htm

viernes, 20 de mayo de 2011

BOLETÍN DIGITAL MAYO-2011

Día Mundial de la Biodiversidad 2011



Puesta de sol en un encinar, uno de los ecosistemas más amenazados y que más biodiversidad encierran
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El próximo 22 de mayo, se celebra el “Día Mundial de la Biodiversidad” que este año tienen como protagonistas a los bosques. Esta efeméride fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en Diciembre de 2000 para conmemorar la fecha en la que había sido aprobado el Convenio sobre la Diversidad Biológica, el 22 de mayo de 1992, durante la denominada “La Cumbre de la Tierra” celebrada por Naciones Unidas en la ciudad brasileña de Río de Janeiro (1992 Convention on Biological Diversity). El lema de este año es “Biodiversidad y Florestas".


La palabra “floresta” se utiliza para definir a un terreno frondoso poblado de árboles, lo que se considera una buena oportunidad para que la sociedad aumente su conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas forestales y contribuya a que crezcan las acciones para su protección y recuperación y ello en cuanto que se estima que la principal amenaza que se cierne sobre la biodiversidad en los próximos años es la derivada del cambio climático, del que los estudios que se están realizando confirman el censo de las precipitaciones y aumentos de las temperaturas en zonas como la nuestra, el Sur y Este de España, lo que se estima producirá la migración de las especies hacía el Norte y Noroeste, mientras que otras especie, fundamentalmente las vegetales, que no podrán desplazarse, reducirán su territorio de clima favorable, y con ello la superficie que ocupen, lo que se ha estimado será especialmente significativo en especies que albergan gran biodiversidad como la encina.

Un examen reciente de unas 1.100 especies animales y plantas encontró que un cambio del clima podría hacer desaparecer entre el 15 y el 37% de ellos antes de 2050. Aunque las pérdidas reales pueden ser mayores debido a la complejidad de los sistemas naturales. La extinción de la especie dominante podría provocar efectos de conexión en cascada a través de la red alimentaria.

En este marco se ha estimado que los bosques resistirán más y mejor el cambio climático cuanto más extensos sean y menos fragmentados estén, de aquí la necesidad de destacar la importancia que pueden tener estas forestas (bosques frondosos y extensos) para reducir los efectos del cambio climático.

Los tres objetivos del Convenio sobre la Biodiversidad, que entró en vigor el 29 de diciembre de 1993, son la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos. En él, la biodiversidad se define como “la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otros, los ecosistemas terrestres, marinos, otros ecosistemas acuáticos y los complejos procesos ecológicos de los que forman parte”, de modo que un ecosistema o lugar tienen mayor biodiversidad cuantos más seres vivos alberga. Cuando los ecosistemas pierden riqueza biológica, también pierden resistencia, llegando a ser mucho más susceptible a los efectos del cambio del clima, a las invasiones de especies extranjeras, y a otras interferencias que los debilitan y hacen más sensibles y menos resistentes.

Dentro de estos breves apuntes es importante no olvidar que entre la amplia gama de organismos vivos que constituyen la biodiversidad se encuentra de forma importante el ser humano. Un ser vivo que se relaciona de muy diferentes formas con las demás especies y ecosistemas y cuya vida depende profundamente de ellos. Los seres humanos han transformado casi la mitad de las áreas no heladas de la tierra del planeta, causando serios efectos sobre el resto de la naturaleza y es que las relaciones del ser humano con las demás especies y ecosistemas no ha sido siempre respetuosa con el mismo, sino que por el contrario a lo largo de su evolución como especie en el planeta ha desarrollado determinadas prácticas, en muchos casos inadecuadas que, apoyadas en la idea de “desarrollo”, han afectado y afectan seriamente a la biodiversidad, causando la desaparición no sólo de especies valiosas sino también de ecosistemas enteros, hasta el punto de que se estima con fundamento que es el ser humano el que está detrás de la última gran extinción de seres vivos (la Sexta Gran Extinción), lo que se traduce además del efecto directo de desaparición de especies, en la pérdida de riqueza animal y vegetal, además de la desaparición de activos culturales y beneficios espirituales, o de su aprovechamiento, poniendo en riesgo nuestra propia supervivencia como especie.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA


Más información en la revista digital de mayo-2011, núm. 143. Año XIII













lunes, 4 de abril de 2011

BOLETÍN DIGITAL ABRIL 2011

LA OBLIGACIÓN LEGAL DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS DE ASUMIR LOS DAÑOS OCASIONADOS POR LA FAUNA SILVESTRE EN CULTIVOS AGRÍCOLAS




©  José Ángel Rodríguez
Ciervo macho fotografiado en la Sierra de Baza


En varias ocasiones hemos tenido ocasión de referirnos a la problemática ocasionada por los daños producidos en los cultivos agrícolas de propiedad privada por la fauna silvestre del Parque Natural Sierra de Baza, en las fincas de que dependen económicamente, aunque en mayor medida en los cultivos de almendros y particularmente por los ciervos en la época de final de verano, cuando por las propias peculiaridades del monte mediterráneo faltaba la alimentación natural en la cantidad deseada y el instinto de supervivencia de estos animales los obligaba a penetrar en propiedades privadas donde conseguir su alimento.

Esta problemática, a la que no se le daba una solución efectiva por la administración, ya motivó que en el año 2000 se creara una asociación de afectados con el nombre de “Damnificados por la Fauna del Parque Natural Sierra de Baza”, la que tenía entre otros objetivos el de “La defensa y asesoramiento frente a los daños que sufran los propietarios asociados proveniente de la fauna silvestre o en libertad del Parque Natural Sierra de Baza”.

Este tema ha venido teniendo una amplia repercusión social y ya fue tratado en la Comisión de Conservación e Investigación de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Baza que en reunión de fecha 18 de abril de 2001 emitió un informe relativo a la población del ciervo en el Parque Natural Sierra de Baza aconsejando establecer medidas de protección de los cultivos en los lugares donde se habían constatado daños, tales como colocación de mallas cinegéticas o control de la población de ciervo en sus aledaños, como también se consideró conveniente sembrar vegetación herbácea en diferentes zonas del Parque, para apoyar los requerimientos alimenticios de la fauna silvestre. El Ayuntamiento de Baza también abordó en el Pleno del 27 de febrero de 2002 esta cuestión proponiendo que se solicitará a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que diera una solución al grave problema que sufrían los agricultores en la zona. Incluso el Parlamento de Andalucía también debatió esta problemática en una de sus sesiones, formulando tres preguntas parlamentarias a la Consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, que llegó a manifestar como “efectivamente el Parlamento de Andalucía conoce los daños que la fauna del Parque Natural Sierra de Baza está ocasionando en las zonas de cultivo del entorno de la Sierra, tanto por las inspecciones realizadas por los agentes de medio Ambiente y la Directora del espacio protegido como por las numerosas reuniones mantenidas con la Directiva de la Asociación de Damnificados por la Fauna del Parque de la Sierra de Baza, indicando que el problema se había debatido en el seno de la Junta Rectora de este Parque y en el Consejo Provincial de Medio Ambiente, Forestal y Caza”, proponiendo una serie de medidas para intentar paliar esta problemática.

Pero la realidad, como destaca la sentencia que ha dictado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con Sede en Granada, ha con fecha 14 de marzo de 2011, de la que nos hacemos amplio eco en las noticias de este mes, es que la administración ha venido desatendiendo todas estas reclamaciones, inhibiéndose de esta problemática y obligando a los agricultores afectados a que tengan que acudir a los tribunales, los que ahora, después de casi 10 año de largo litigio con la administración autonómica han visto reconocido su derecho al ser condenada la C.M.A. -en una sentencia sin precedentes y pionera en esta materia- que reconoce el derecho de estas personas a ser indemnizados, en la cantidad total reclamada de 114.226’14 euros, más los intereses legales, desde que efectuaron sus respectivas reclamaciones en abril de 2002.

Esta ésta fue la primera reclamación que efectuó el colectivo de damnificados, tras su constitución como Asociación, por lo que en aquella época fueron 30 los agricultores que decidieron demandar a la Junta de Andalucía, es decir, casi todos los socios fundadores, sumando todas las reclamaciones 226.029 euros. Ahora queda pendiente de sentencia otro recurso que se sigue bajo el número 1446/03, también en la Sección 1ª de la Sala de lo Contencioso-administrativo del TSJA con sede en Granada, y que es de esperar corra la misma suerte estimatoria que esta reclamación.

Todo lo que se podía haber evitado si desde un principio la administración se hubiera mostrado dialogante y hubiera buscado una solución razonable a esta problemática, que causó innecesarios enfrentamientos por la cerrazón de la administración pública a asumir estos daños, los que ahora tendrá que pagar con interés, tras la condena de los Tribunales. Una sentencia que puede merecernos muchas lecturas, pero particularmente la de que una administración pública no puede inhibirse ni desentenderse de la problemática que ocasione la fauna silvestre que gestione, en las propiedades privadas, las que no están obligadas a asumir estos daños y por el contrario están en el legítimo derecho a reclamarlos.

La Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA

Más información en la revista digital de marzo-2011:
http://www.sierradebaza.org/principal_11-04/principal_11-04.htm

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